Desagüe y sifón del plato de ducha: posición, caudal y rejilla
El desagüe es la parte del plato de ducha en la que casi nadie piensa hasta que el agua empieza a encharcar a los pies o aparece ese olorcillo a alcantarilla por las mañanas. Y resulta que es justo donde más se decide que la ducha funcione bien durante años. Aquí te contamos lo que de verdad importa: dónde va el desagüe, cuánta agua tiene que tragar, qué pasa con la altura del sifón y cómo mantener la rejilla limpia.
Dónde va el desagüe: viene ya perforado de fábrica
Empecemos por lo que casi nadie cuenta antes de vender. En un plato de resina con carga mineral el desagüe no se perfora donde tú quieras: la pieza se fabrica con la caída ya formada hacia un punto concreto, y ese punto es fijo para cada modelo. Nos lo preguntáis mucho, así que aquí va la respuesta clara.
En nuestros platos la posición es esta:
- Liso y Pizarra. El desagüe va centrado en el ancho y a 37,5 cm de uno de los extremos, con la caída repartida a cuatro aguas hacia él. La rejilla es cuadrada, de 14,3 × 14,3 cm. En los platos cuadrados queda en el centro.
- Elite. El desagüe va integrado en el marco de uno de los extremos, centrado en el ancho y al fondo de una sola caída. La rejilla es lineal, de 31 × 6,5 cm.
- Ribera. Al fondo de la caída, en el marco de un extremo y centrado en el ancho, con una sola pendiente del 2 %. Lo tapa una tapa embellecedora que ocupa el ancho del plato.
Así se ve sobre plano. El primero es el Quarzo, del que salen el Liso y el Pizarra, con sus tres formas; el segundo, el Elite:


Dicho al revés: no podemos ponerlo en una esquina, ni pegado a un lateral, ni en mitad de un plato alargado, ni hacer dos desagües en la misma pieza. Preferimos decírtelo aquí y no cuando ya hayas pagado.
Lo que sí se hace a tu medida es el resto: el ancho, el largo, el color, el acabado y el corte a lo largo de hasta 10 cm, que siempre va por el extremo contrario al desagüe.
Y si mi salida del suelo no coincide
Es lo más habitual, y se resuelve en la instalación, no en fábrica. El fontanero une tu salida con la boca del plato mediante un tramo de tubo con su propia pendiente: es trabajo de rutina siempre que haya altura suficiente por debajo.
Por eso lo que conviene medir antes de comprar no es tanto dónde está tu salida, sino cuánta altura libre tienes bajo el plato. De ahí depende el sifón que te cabe, y es justo lo que vemos ahora.
Caudal: que trague todo lo que cae
Este es el punto que más fallos provoca y el menos conocido. De nada sirve una rejilla bonita si por debajo el sifón evacúa despacio. Una alcachofa de lluvia o un grifo termostático abierto a tope pueden soltar bastante agua, y si el desagüe no la traga al mismo ritmo, se forma una lámina de agua que sube por encima de los pies.
Un buen sifón de plato de ducha debe evacuar en torno a 30-40 litros por minuto. Por debajo de esa cifra empiezan los encharcamientos con duchas de caudal alto.
La válvula que montamos en nuestros platos evacúa 60 litros por minuto con 15 mm de lámina de agua. Va sobrada incluso con una alcachofa de lluvia grande, o con dos columnas de ducha abiertas a la vez en un plato largo.
Un desagüe que evacúa 35 l/min frente a uno de 20 l/min no se nota al instalarlo. Se nota cada mañana, cuando uno seca el plato en segundos y el otro deja un charco esperando.
El caudal real depende del propio sifón, pero también de la instalación: un tubo de evacuación con poca pendiente o con codos de más penaliza mucho. Si reformas, merece la pena revisar que el desagüe del suelo tenga su caída correcta antes de poner el plato.
La altura del sifón y el problema de las instalaciones a ras
Aquí está el segundo gran quebradero de cabeza. El sifón ocupa altura por debajo del plato, y no siempre hay sitio. En reformas donde el plato se instala casi a ras del suelo terminado, o sobre forjado sin apenas hueco, un sifón estándar simplemente no cabe.
Para esos casos existen los sifones extraplanos, mucho más bajos. Tienen una pega: al reducir altura, muchos modelos reducen también el cierre hidráulico y el caudal. Por eso conviene elegirlos bien y no quedarse solo con que «entra». Lo ideal es un extraplano que siga evacuando con holgura y mantenga un buen sello de agua contra olores.
La recomendación sencilla: antes de comprar, mide el hueco real que tienes bajo el plato. Con ese dato te podemos orientar sobre si necesitas un sifón estándar o uno extraplano, ya sea en un acabado liso o en el relieve antideslizante de la gama pizarra.
La rejilla: incluida, en acero inox y fácil de limpiar
La rejilla es la pieza visible y la que filtra pelos y restos antes de que lleguen al sifón. En Aquatit la rejilla va en acero inoxidable y se incluye con el plato, igual que el sifón. No hay que comprarla aparte ni rebuscar medidas raras.
Su mantenimiento es de lo más fácil:
- Levanta la rejilla (suele ir simplemente apoyada o con un cuarto de giro).
- Retira pelos y jabón acumulado del cestillo del desagüe una vez por semana.
- Aclara la rejilla y, si quieres, pásale un paño con desincrustante suave para que el inox no pierda brillo.
Cinco minutos cada semana evitan el 90% de los atascos lentos.
Malos olores: todo es cuestión del cierre hidráulico
Si tu ducha huele a desagüe, casi siempre es por un cierre hidráulico insuficiente o evaporado. El sifón funciona dejando siempre un poco de agua retenida que hace de tapón frente a los gases de la red. Si ese tapón se seca (por ejemplo, en una segunda vivienda que pasa semanas cerrada) o si el sifón es demasiado bajo y apenas retiene agua, los olores suben.
La solución pasa por un sifón con un cierre hidráulico decente y, en duchas de uso esporádico, dejar correr el agua un momento de vez en cuando para rellenar el sello. Por eso insistimos tanto en no elegir el extraplano solo por su altura.
Qué mirar antes de pedir
El desagüe del plato de ducha se resume en cuatro cosas: la posición, que en nuestros platos viene fija de fábrica; el caudal, que con nuestra válvula son 60 l/min; una altura de sifón acorde al hueco que tengas bajo el plato; y una rejilla que mantengas limpia. El sifón y la rejilla de acero inox van incluidos gratis en todos nuestros platos.
Así que mide dos cosas antes de comprar: el hueco libre bajo el plato y la distancia desde tu salida del suelo hasta donde caerá el desagüe. Con esos dos datos te decimos sin rodeos si tu instalación encaja. Configura tu medida en a medida y ve el precio al instante, o cuéntanos tu caso desde contacto.
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